Santuario de Nuestra Señora de los Santos
Según la tradición el origen del Santuario de Nuestra Señora de los Santos hay que ponerlo en relación con el levantamiento de un Humilladero que se erigió en los Jardales tras la celebración de la batalla de Pagana, en el año 1339.
La batalla se tuvo como hecho milagroso, y en su recuerdo se levantó una Cruz, la Cruz del Humilladero con el trisagio SANCTUS, SANCTUS, SANCTUS. Esta piedra está hoy en los cimientos de la iglesia y fundamenta al Santuario. El humilladero se convirtió en un punto de peregrinación y acción de dar gracias a los numerosos devotos, que fueron intensificando su fe y desbordando su amor por los favores recibidos.
A imitación de otros Santuarios marianos la leyenda nos cuenta que: un día cuando el pueblo invocaba a dios por sequía en el Humilladero un pastor dijo que Dios quería que allí se levantase una ermita a la Virgen basándose en el hallazgo de una pequeña imagen en un palmar próximo a la piedra de los “Sanctus” que, inexplicablemente, por mucho que la llevara, siempre volvía al mismo lugar. Acogida la idea se construyó la casa sobre el fundamento de la antigua piedra de los “Sanctus”. La ermita de la Virgen de “Los Sanctus” o de los Santos, alteración normal del pueblo.
La imagen de la Virgen se encuentra en unas andas de platas realizadas en 1675, y costeadas por el presbítero Don Alonso de Villegas Camacho, siendo mayordomo de la Cofradía Don Melchor de Villegas.
Las andas y el trono de la Virgen siguen el modelo Barroco de Bernini.
Las andas se apoyan sobre otras inferiores realizadas en plata y que llevan la siguiente inscripción: “Robadas las indicadas andas en la noche del Viernes Santo de 1894 la piedad de los fieles costeó las presentes que hizo el generoso artífice de Córdoba Don Rafael González Ripoll, año 1896. Reina de los Santos perdonad a los sacrilegios y proteged a los donantes”.
La construcción actual se levanta sobre los restos ampliados de otra anterior de la que queda como huella románica la portada principal de la iglesia. Junto a ella fue apareciendo paulatinamente algunas modestas construcciones hasta configurar el actual conjunto (siglo XVII).
EL ALTAR MAYOR.
Está formado por un retablo con las figuras de San Pedro y San Pablo, rematado en su parte superior con dos ángeles sujetando sendos medallones. Su gran originalidad es que la parte central a modo de arco del triunfo se abre en un gran vano con una escalinata que conduce al Camarín dejando ala vista la Imagen de Nuestra Señora de los Santos. Sobre el arco rebajado del vano el Trisagio, que titula su advocación, SANCTUS, SANCTUS, SANCTUS.
EL ALTAR DEL CRUCIFICADO.
EL ALTAR DE SAN FRANCISCO DE PAULA.
Sentado delante del altar de encuentra una imagen de un niño Jesús Junto al altar de San Francisco existe una hornacina de caoba con la Imagen del Divino Pastor
PINTURA MURAL.
Encaladas durante años ocupan la cúpula y las paredes del Santuario. Actualmente sólo son visibles en la Cúpula, restauradas en los meses de julio y agosto de 1994 por un equipo dirigido por don Ricardo Llamas León y don Miguel Ángel Pérez.
Del presbiterio parte una grada alta de mármol de 5 escalones que desembocan en un amplio camarín donde se haya la Imagen de Nuestra Señora de los Santos.
El camarín tiene dos puntos de acceso:
- Uno desde el presbiterio, al lado de la epístola
- Otro desde la sacristía.
La planta es octogonal con un decorado de madera pintado de colores, y espejos. Está iluminada por dos grandes ventanales: una con vidrieras de colores con el símbolo mariano y la otra con la cruz.
Fue restaurado por don Ricardo Llamas León en 1982 Debajo del Camarín se encuentra la Sacristía.
EL CORO.
Localizado a los pies de la nave y elevado, lo que indica que su uso era preferentemente para los cantos litúrgicos de los seglares.
LA FACHADA PRINCIPAL.
Situada a los pies de la iglesia opuesta a la cabecera, está formada por 3 cuerpos:
a) La puerta principal, que hoy se cierra al nivel de los otros dos cuerpos, antaño era un pórtico, que en la década de los cincuenta añadió ala Iglesia interior.
b) El segundo cuerpo está limitado por una fina cornisa y contiene un amplio balcón enrejado que comunica con el coro y facilita la entrada de luz.
c) El tercer cuerpo lo integra, el campanario de una sola pared (espadaña) rematado por un triángulo enmarcado por las vertientes de la cubierta. En él se encuentra el cuerpo de campanas grandes en la parte baja y una pequeña en la parte superior.
Es interesante señalar que en el Santuario se conserva la mayor y más interesante colección de ex-votos de Andalucia.















