Iglesia Mayor Parroquial de San Jorge:
HISTORIA
Se acepta que el patronazgo de San Jorge sobre Alcalá tiene su origen en que la villa fue conquistada por el Rey Alfonso X, el Sabio, el 23 de Abril de 1264, y que por esa misma razón se dedicó al santo una de las tres primeras parroquias que se erigieron en la villa, aunque luego el Papa Clemente VII, en 1524, las refundió en una sola bajo la advocación del patrón.
Desde 1524 y hasta 1850, la iglesia contó con un cuerpo de diez beneficiados, encargados del culto y del rezo coral, siendo destacable que entre estos se encontraron el Santo Juan de Ribera, el Arzobispo de Valencia Luis Cameros, el Obispo don Pedro Mirabal, el siervo de Dios don Diego de Viera, fundador de la Congregación-Beaterio local de Jesús, María y José y otros muchos que tuvieron una gran repercusión en la vida local.. Durante esa época daba esplendor al culto una capilla de música, destacando entre sus sochantres el musicólogo Luis Cirilo, autor de varios tratados de canto llano.
EDIFICIO
El templo actual es fruto de sucesivas ampliaciones y restauraciones, que van desde fines del siglo XV, cuando se construye la portada ojival o de San Jorge hasta la última ampliación a fines del siglo XIX cuando se construyen las capillas del Bautismo y la del Santo Entierro. En el siglo XVII hubo dos grandes reformas, una en 1629 a la que escritos contemporáneos denominan “desmantelamiento de la iglesia” y otra de 1637, ejecutada por el maestro alcalaíno Gabriel del Valle, que da al edificio su forma actual de 3 naves de 28,22 metros de largo (por el presbiterio, de 33,20) por 14,50 de anchura.
Poco después se edifica la torre campanario y se rodea al templo con grada circundante y columnas de mármol, con defensa de cadenas, por derecho de asilo eclesiástico para ciertos delincuentes.
En el siglo XVIII será el arquitecto Gil Cayón el que realice otra restauración general, aunque conservando especialmente el estilo dórico toscano, que es el que se considera estilo general del templo. Es en este siglo cuando se construye la puerta secundaria o de San Juan y se realiza el nuevo coro.
En 1990-91 y en base a proyecto redactado por el arquitecto Juan Manuel Gil Fernández se realizaron obras de consolidación de cubiertas y restauración de la estructura fundamental que fueron sufragadas por la Junta de Andalucía.
PORTADA GÓTICA O DE SAN JORGE
Por su antigüedad y prestancia, destaca la portada principal o de San Jorge, del gótico ojival, en figura piramidal, con estatuillas. En el tímpano, la figura de San Jorge, Patrono de la Ciudad y titular del templo, en su representación clásica de caballero que vence al mal, representado en el dragón, mientras libera de él a una dama, símbolo de Alcalá. Las puertas son chapeadas y la subida es de ocho escalones. Las ventanas abiertas en el neoclásico, rompen el rosetón, sobre los dobles pináculos y cornisas y del gablete y entre la balaustrada.
PORTADA DE SAN JUAN
La puerta secundaria o de San Juan Bautista, data de 1739; es de orden corintio, de ladrillo, adintelada bajo arco de frontón curvo invertido a su vez dentro de gran dintel; dobles pilastras y columna adosada. El entablamento repite los entrantes y salientes de pilastras y columnas y cobija lapidario sostenido por dos ángeles; sobre la cornisa, hornacina con la imagen de San Juanito y el cordero en el centro y dos florones, de tres cuerpos y base, en línea con los capiteles de las columnas (Ramos). La última reciente restauración la dirigió Ricardo Moreno, de Sevilla.
TORRE CAMPANARIO
Adosada a una esquina del templo, se eleva sobre el nivel del mar 211 metros y sobre la base 32 metros en su remate, siendo su anchura de 5,30. La escalera cuenta 75 peldaños, atravesados por las cuerdas. Está construida de ladrillos con remate piramidal revestida de azulejos, que apoya sobre tres cornisas, de aleros volados. En el campanario propiamente dicho, cuatro balconcillos que permiten ver casi toda la ciudad y gran parte de su extenso término. Sirven los toques, impulsados manualmente por cuerdas desde el pequeño cuarto de entrada a la torre, cuatro grandes campanas (dos de excelente sonido) y otra más pequeña. La torre tiene, casi en su final, la habitación de la maquinaria de un reloj instalado ya algo entrado el siglo XIX, que tuvo gran esfera al exterior hasta su destrucción por un rayo en 1898, y que señala las horas por medio de martillo. El campanario fue puesto de vigía en la última guerra; su silueta armoniza con el sector declarado conjunto histórico-artístico y el resto del casco urbano, con espiritual belleza.
ALTAR MAYOR
En el presbiterio que se alza sobre grada de siete escalones de jaspe negro, se encuentra un retablo de influencia churrigueresca, con tres cuerpos y tres calles, separadas por estípites.
El cuerpo inferior carece de tallas y está ocupado por las puertas de entrada y salida a la parte posterior del altar, el plinto o banco y sobre este un sagrario.
En el cuerpo central se encuentra la imagen ecuestre del patrón San Jorge, alanceando al dragón, que según el profesor Hernández Díaz, es obra de Martínez Montañés.
En la misma calle central y a niveles superiores se encuentran las tallas de la Inmaculada y San Sebastián, a éste lo flanquean dos obispos, probablemente San Leandro y San Isidoro.
En el lado del Evangelio, y por encima de la puerta de acceso al altar desde la sacristía, existe desde 1877, una reja para que puedan oír la misa las ancianas y religiosas del contiguo beaterio de Jesús, María y José.
En el lado de la Epístola, se erige el monumento sepulcral en memoria del alcaide Ambrosio de los Cameros y de su esposa doña Francisca Iñiguez del Alfaro, padres de don Luis de los Cameros, alcalaíno fallecido arzobispo de Valencia, construido en 1670 por los maestros Cendrún y Gálvez.
Bajo la grada del presbiterio existe un antiguo panteón construido en 1799 para enterramiento de sacerdotes y laicos con derecho a esta sepultura, hoy en desuso.
NAVES
Estructura sólida en las tres naves, altas y bien ventiladas: crucero y cabecera plana. Las naves se separan por medio de columnas toscanas de cuatro tramos. El crucero lleva cúpula, rebajada, sobre pechinas y bóvedas de cañón en los laterales; repite el presbiterio dicha bóveda con lunetos y arcos fajones, pero con pinturas plateresco mudéjares geométricas, de lazos y follajes, centrada por un Pantocrátor de excelente pintura, y que más bien parece un Dios Padre, pues la Trinidad se completa con las dos cabezas de los lunetos, el Hijo, pues tiene arpe de cruz y el Espíritu Santo, que está acompañado de la paloma, y representado en forma andrógena, según la tradición plasmada en esculturas de gótico final, como en la Cartuja de Miraflores de Burgos por Siloé de fines del XV.
NAVES LATERALES
Aparte del vía crucis y algunos cuadros en ambas naves, mencionemos en la del Evangelio, en alacena empotrada en el muro del coro, el depósito de los libros litúrgicos, cantorales y de órgano, algunos con letras miniadas y dibujos en color de buena factura.
En la nave de la Epístola, frente a la capilla-baptisterio, y también adosada al coro, está empotrado valioso pedestal visigodo, de 0,90 x 0,45, con inscripción testimonial, en hermoso tipo de letra, dela deposición de reliquias de los santos mártires Servando y Germán, Saturnino, Justa y Rufina, más del precursor San Juan, acto realizado en el año 662 (700 de la era española) por Pimenio, Obispo de Sidonia. La lápida fue hallada en octubre de 1800 entre restos de la derruida basílica visigótica de los Santos Nuevos, término de Alcalá; parte de estos huesos y vestigios se custodian en depósito contiguo, según mandato del obispo fray Félix María de Arriete en 1869.
En la nave del trascoro no falta la acostumbrada efigie de talla de San Cristóbal; oculta por un altar asoma un resto de antigua pintura.
CAPILLAS EN EL LADO DE LA EPÍSTOLA.
En el lado de la epístola, la primera es la capilla del Santo Sepulcro, que junto a la contigua del Baptisterio fueron construidas por José García Soto, en 1863, incorporando a la Iglesia los terrenos que antes estaban ocupados por la cárcel. En la capilla-baptisterio, que está presidida por un relieve, casi de bulto redondo, de la Santísima Trinidad, se encuentra una pila bautismal datada en 1675.
En la capilla del Santo Sepulcro, que se cierra con gran verja de hierro, se encuentran la imagen del Cristo Yacente, de gran valor artístico así como las de la Virgen de la Soledad, la Magdalena y San Juan. Así como la del crucificado conocido con el nombre “de la Viga”, que está documentado en la parroquia desde comienzos del siglo XVIII, pero que indudablemente es anterior.
Junto a la capilla del bautismo se encuentra el altar de Nuestra Señora del Carmen, barroco-rocalla del S. XVIII con imágenes del Niño Jesús, San Francisco de Paula, San José y una hornacina con un pequeño San Rafael. En la base de dicho altar existen pinturas filipinas bastante exóticas y cuyo origen se desconoce.
Anexo a dicho altar se encuentra el de la Santísima Trinidad, con lienzo central barroco de fines del XVII, en el que se representa la protección de María a los mercedarios San Pedro Nolasco y San Raimundo de Peñafort, y formando parte del mismo retablo, en su cuerpo superior, un pequeño cuadro de rasgos bizantinos y notable por su singularidad, que ha merecido el interés de los investigadores desde que se descubriera que este icono es obra del trecento italiano (Cavallini o Cimabue) y que puede ser la primera imagen conocida en la que aparece la flecha como atributo del mártir San Sebastián.
Crucero de la Epístola o Capilla del Perdón
La capilla-crucero izquierdo tiene varios altares, uno de ellos con artística escultura del Cristo del Perdón, de gran talla, titular de la correspondiente Cofradía de Penitencia de Villegas (al parecer de Sánchez Peña), restaurada modernamente por Miguel Láinez Capote.
Otro altar y escultura inmediato es el de la Inmaculada, también considerada del círculo de Montañés.
Crucero del Evangelio o Capilla del Sagrario
La actual capilla del Sagrario es una ampliación de la nave del crucero en el lado del Evangelio realizada en el siglo XVIII, en el que en la década de los 70 del siglo XX se colocó un retablo de madera policromada procedente de la desaparecida Iglesia de Santo Domingo en el que la hornacina central está ocupada por imagen de Nuestra Señora del Rosario.
En hornacina existente en el lado izquierdo de la capilla se ha colocado otra imagen de la Virgen del Rosario, ésta de candelero para vestir, también procedente de Santo Domingo. Se trata de una imagen de excepcional valor pues es la primera imagen documentada del genial Martínez Montañés, conservándose incluso el contrato suscrito en 1590 entre los dominicos alcalaínos y el genial escultor.
En el lado de la derecha de la capilla se encuentra la imagen de Santa Isabel, Reina de Portugal, socorriendo a un mendigo; en tamaño natural y de gran mérito, atribuida a Duque Cornejo y que recibía culto en el desaparecido templo de los Descalzos de Cádiz.
NAVE DEL EVANGELIO
En la nave del Evangelio destaca la capilla de Ánimas, tanto por su cúpula rebajada como por su retablo y altorrelieve de la Trinidad, la Virgen, San José, el arcángel San Miguel y abajo varias almas purgantes.
Sigue la capilla, de cúpula ovalada con magnífico retablo neoclásico, que ocupa la imagen de Jesús atado a la Columna, realizada en 1730 por el escultor jerezano Francisco Camacho de Mendoza, autor también de la imagen de la Virgen de las Lágrimas que junto a San Juan se encuentran en el altar lateral de dicha capilla.
Presidiendo la nave del Evangelio, se erigió en nuestro siglo, con restos de altares precedentes, uno nuevo para en su hornacina central una talla, de pasta de madera, del Sagrado Corazón de Jesús. En dicho altar, lo más interesante es una pequeña imagen de talla de San Martín en actitud de socorrer al mendigo.
En el fondo de esta nave lateral se instala la pequeña imagen de talla estofada, de San Antón Abad, con su cerdito, que proceden de la antigua ermita y cementerio existentes en el actual barrio de San Antonio, que estuvo primero a cargo de una Cofradía y luego pasó a constituir la primera sede en Alcalá de los frailes mínimos de la Victoria.
CUADROS
Mencionaremos varios, repartidos en distintos puntos de la Iglesia.
-Santa María Magdalena Penitente.
-Santo Tomás de Villanueva, Limosnero. Copia del célebre cuadro de Murillo existente en el Museo de Bellas Artes de Sevilla.
-Curación del paralítico en la piscina probática.
-Juicio de Salomón.
-La Divina Pastora, de rico colorido y factura, estilísticamente barroca, pero realizada en 1862 por el gaditano Enrique Carminati
- Existen cuatro tablas de Santas de la misma mano, zurbaranes o copias excelentes de su estilo:
-Santa Catalina, en el templo, encima de la antesacristía, con rueda atributo de su martirio.
-Santa Filomena, en el mismo lugar.
-Santa Cecilia, situada encima de la puerta del panteón. Tiene su atributo del arpa.
-Santa Agueda, en la sacristía. Ostenta sus atributos característicos y tiene cabeza descubierta y túnica talar.
CORO
El coro, ejecutado en torno a 1739 gracias a la aportación económica de la familia Muñoz, se encuentra situado a los pies de la nave principal.
Constituye una pieza completamente cerrada, en la que los laterales y el trasero son de mampostería con puertas de caoba y limoncillo, enmarcadas por jambas y dinteles de jaspe negro con incrustaciones en estilo rocalla y la inscripción Hic est Chorus, mientras que el frontal se cierra por artística verja de hierro.
Sobre los laterales se erigen dos corillos altos, con pretiles de celosía de madera y ajimeces, que se destinan a la schola cantorum, el del lado de la epístola y al órgano, el del lado del evangelio.
La sillería del coro es obra del escultor jerezano Agustín de Medina y Flores, el mismo que realizó el de Santa María de Arcos, ejecutada en 1741 y consta de de 21 asientos con tapa alzable y brazales, pertenecen al orden compuesto, ricamente adornado; de madera de caoba con vivos de ciprés.
Presidiendo el coro se encuentra una pequeña imagen de San Juan de Ribera, quien de joven fue beneficiado de esta Iglesia.
En el centro se encuentra el facistol, donde se colocaban los libros del canto coral, por lo común de gran tamaño y fuertes cubiertas y cierres.
El órgano merece especial mención y constituye un instrumento de 3 fuelles y 6 registros, fabricado en 1775 por el músico mayor de la Dignidad Arzobispal de Sevilla, Francisco Pérez de Valladolid, fue reformado en 1904 por el organero francés Alfredo Heulard quién le añadió nuevos registros. Recientemente y bajo la dirección de Andrés Cea Galán, ha sido restaurado por el organero Federico Acitores, a expensas de la Junta de Andalucía.
SACRISTÍA
La Sacristía se construyó en torno a 1792 y constituye una amplia sala cubierta de bóveda, en la que el espacio frontal se ocupa por una rica cómoda vestuario, de caoba y cedro, en estilo rocalla con cajones de pino y caoba, sobre la que se ubican tres espejos de gran mérito.
En el centro de la sala existe una hermosa mesa renacentista a la que en el siglo XVIII colocaron tapa de jaspe con vetas rojas.
En esta sala se conserva el arcón de hierro forjado y tres llaves, que durante siglos fue el arca de caudales del Ayuntamiento y que luego pasó a ser el lugar de depósito de las joyas de la Patrona de la Ciudad, Nuestra Señora de los Santos.
OBJETOS DE CULTO
Entre los objetos de culto de la Parroquia destacan:
-La Custodia Procesional, obra del maestro platero sevillano Bartolomé del Castillo, realizada en plata blanca y dentro del estilo que podemos denominar bajo renacimiento con decoración plateresca mudéjar.
Fechada en 1614, tiene forma de templete circular con dos cuerpos. En el primero, ocho columnas pareadas de orden jónico sostienen cúpula y linterna también con cuatro columnas toscanas que sustentan cupulilla. Bajo el templete del primer cuerpo va la custodia propiamente dicha, también de plata, aunque dorada, mientras que en el cuerpo superior se encuentra una imagen del Salvador de plata dorada.
-Existe otra custodia más moderna, sin templete, en que dos figuras de ángeles, en plata muerta, sostienen ramos de espigas de trigo y racimos de uva, en plata sobredorada, donde se inserta el viril para la sagrada forma.
-De entre los cálices y copones existentes sobresalen un cáliz sobredorado que donó el fraile dominico y predicador del Santo Oficio fray Juan de Chaves y un juego completo de copón, cáliz, vinajeras, platillo y campanilla, todos dorados.
-Entre las cinco cruces que se conservan, destacan una de plata con basa, realizada en 1729 por Fernando de Hozes ; un crucifijo alto de plata (que hace juego con seis candelabros) que donó el Arzobispo de Valencia Don Luis Cameros y que por ello, junto a la imagen de San Jorge, lleva las armas episcopales de su donante. Y dos cruces procesionales, para enmangar, una de chapas doradas, fechada en 1802 y otra también de plata, bastante grande y compuesta por cuatro piezas.
-Dispone el tesoro parroquial de un juego completo de procesión, fechado en el siglo XVII y que era propiedad de la noble Cofradía del Santísimo Sacramento, que se compone de palio con seis varas de plata, guión o lábaro, dos ciriales, dos incensarios con naveta y cuchara.
-Igualmente se conservan dos atriles de plata repujada adornados con un medallón de San Jorge, en chapa dorada, fechados en 1794; dos deliciosos portapaces de plata; dos bandejas grandes para el adorno del altar; dos cetros y una pértiga que servía para el coro.
ORNAMENTOS
Entre los ornamentos hemos de destacar los llamados ternos, o conjuntos de vestimentas litúrgicas compuestos de casulla, dalmáticas, capa y paño de hombros, y de entre todos ellos, el blanco o de San Jorge; el encarnado bordado en oro; el de tisú morado y el de terciopelo negro.
Direccion: Plaza de San Jorge, s/n
Horario: Horario de visita previa petición en el Punto de Información.

































