La Laja de los Hierros:
Se trata de una extensa peña al nivel del suelo. En un principio, se creyó que se trataba de un registro o archivo de los hierros con los que los ganaderos señalan a los toros o caballos, por el parecido que guardan algunos de los signos grabados en las piedras. Se comprende que el pueblo que grabó la piedra tenía en gran estima sus monumentos ya que labraban, para su mayor conservación, una serie de surcos con el fin de encauzar las aguas y que éstas, al resbalar sobre la piedra, no erosionasen los signos grabados. Además, en la línea media de La Laja, están tallados escalones con el fin de que, subiendo por ellos, no se pisen los signos. No está claramente determinado el pueblo autor de los mismos, aunque en algunos se ve el carácter de cierta pintura neolítica.
Dirección: Finca "Monte Abajo", junto al río Álamo







